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Mostrando las entradas etiquetadas como historia

Alfileres rojos

 —¿Me crees tan estúpido Joe?— la voz de Jude resonaba por lo alto de la habitación, incluso más alto que la música del bar —Blair es un maldito intocable, ni yo soy tan imbécil.  Los ojos de Joe escanearon el semblante de Jude, parte por parte intentando descubrir por alguna parte la mentira, pero le fue imposible, o era un excelente mentiroso o decía la verdad, así que no le quedó más remedio que confiar en él y alejarse de él. Una vez libre, Jude se frotó el cuello como aliviando el “dolor” que el mayor le pudo causar, aunque siendo sinceros, solo lo había sujetado con la fuerza necesaria para inmovilizarlo, no para hacerle daño, sin embargo al inglés le gustaba exagerar de vez en cuando.  —¿Seguro no sabes nada?— Jude debía admitir que el mayor se escuchaba preocupado, nunca nadie actuaba sin que Hassel lo indicara y no había muerte que no controlara aquel hombre —El jefe está descontrolado, Blair era el siguiente objetivo y ahora está en custodia porque lo hacen resp...

Contrastes

 Ella, fruto dulce que llena mi boca con su sabor. Yo trago de amargura que contamina todo su entorno y sin embargo decidimos irnos a la cama una vez más. Ella, hábil y graciosa, cada cosa que hace es tan delicada como ella misma y al mismo tiempo tan fuerte que estoy seguro nada puede romperla. Yo no, tropiezo con cada rincón que me encuentro, disculpándome cuando la fuerza del golpe llega a lastimarla. Yo, devorador de historias y libros que invitan a soñar. Ella, bailarina de sueños, que contagia a los que la rodean y vuelve el más mínimo lugar un hogar. Ella baila moviendo las caderas, yo no. Ni siquiera recuerdo haberme tomado el tiempo para aprender y cuando vamos a fiestas, me mira con aquellos ojos suplicantes señalando la pista con su mano, aunque no sé, de todos modos cedo. A ella le gusta hablar, puede pasar horas enteras hablando, a mi no me gusta. Paso mis horas envuelto en letras, libros viejos y poesía barata, ella me entiende y termina siendo ella quien habla mientr...

INICIACIÓN

Mi padre... era un monstruo, y tú también... y yo también. Los Pávlov habían sido criados para matar, en aquella familia el amor no existe pero si dinero y aquello era más importante que una promesa, pero Mijail fue la excepción de la regla al enamorarse perdidamente de una mujer, Megan se llamaba y él podía decir que era el amor de su vida. Los Pávlov fueron criados bajo ese régimen y por esa razón cada hermano era capaz de engatusar a las mujeres para que dieran todo por ellos, incluso la vida misma. Pero para los Pávlov, el enamoramiento era un asunto que no podía seguir de esa manera, sobre todo porque la mujer en cuestión estaba causando más problemas que ayudando (como ellos creían que debía hacer una mujer) a Mijail con los negocios, y el mediano de la familia tendría que aprender los negocios sin tentarse el corazón. Eran las doce de la noche cuando Mijail salió de aquel bar, estaba cansado, había logrado colocar una fuerte cantidad de polvo en aquel lugar, así que se sen...

Ríndete

El reloj anuncia la hora: 3:30 am, los invitados se van, el personal limpia y, después de 40 desesperantes minutos, el club se vacía. O al menos eso pensaba Ethan Coleman que abandonaba el club después de que todos se hubieran ido, pero Jude seguía ahí, escondido y acompañado. -Ríndete- susurró Jude al oído de aquella dama vestida de negro -Igual perderás la ropa y la cordura-  La mujer de piel blanca se removía luchando contra las esposas que aquel hombre le había colocado, ella lo veía de reojo, ya que el mayor caminaba en círculos devorándola con la mirada. Pronto se acercó a ella y con delicadeza cubrió su boca con su corbata.  -Deja de luchar- el susurro en su espalda hizo que la piel femenina se erizara por completo y que Jude sonriera ampliamente satisfecho -y baja la mirada-  Teniéndola así, Jude levantó su diestra y la estrelló en aquel torneado trasero dejando la primera marca, luego tomó la botella de licor que había apartado para ambos y roció un poco...

La maldición de las lágrimas de lobo

Ein Mann stirbt nicht für etwas, was er nicht glaubt. “Solo el más digno hijo de Alemania será capaz de obtener nuestras riquezas, para los impostores una gran desgracia les espera” Aldrik y Noah Bouchard habían sido mandados en misión a Bavaria, para ser más exactos, habían sido mandados al bosque de Arrach, mejor conocido como el bosque bávaro, cuya extensión va desde República Checa hasta Alemania. Lewis, siendo el viejo colmilludo, mandó a ambos hermanos, aprovecharía las habilidades de Aldrik en cuestión de negociación y las de Noah en cuestión de ubicación territorial. En las mochilas de viaje, los hermanos llevaban un mapa de la Alemania moderna, junto con unos acetatos de la Alemania de 1943, debían llegar primero al río Danubio para que, de ahí, comenzaran su expedición, también llevaban las coordenadas que había sacado el viejo de aquella partitura robada por el menor de los hermanos, algo de provisiones y armas. Debían hacerlo perfecto. Al llegar al Danubio ...

La música de Walchen

Das Leben ist nicht Schwäche verzeihen.  Aldrik había logrado obtener los siguientes pasos para encontrar la gran corona, eso había llevado al menor a robar una partitura del músico alemán Gottfried Federlein en donde uno de los trabajadores del tercer Reich de apellido Bormann había garabateado pequeñas claves dentro de las notas; dichas claves les darían las coordenadas de lo que sería uno de los tesoros más grandes: al menos 100 lingotes de oro y las “lágrimas de lobo” que tantos historiadores y ladrones estaban buscando. Una vez que el menor regresó, se reunieron todos en el despacho de Lewis a destapar con cuidado el bote que resguardaba aquella partitura. Se podían apreciar las marcas de tinta de máquina de escribir y también algunos trazos de pluma fuente. Para los hermanos era casi imperceptible, pero para Lewis no, tan rápido como sus piernas le permitieron corrió hasta la antigua tornamesa que tenía ahí y buscó un viejo LP.  Una vez que encontró lo que b...

Terrores Nocturnos

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La ciudad en inquietante calma se mece al compás del reloj, todos dormidos, en calma, llevados por los sueños que rondan la habitación. Pero en una cama no hay calma, las manos surgen de debajo de ella, asfixian, aprietan, acorralan, jalando a su ocupante al vacío de su existencia. Acorralándola en el tiempo, en los recuerdos, en la nada, haciendo el espacio más pequeño, frío y a ella sin alma. -Dime ¿qué hacer? -Dime ¿a dónde correr? -Contéstame ya o acaba conmigo. Prefiero eso antes que la duda, prefiero eso antes que seguir a oscuras. La cama da vueltas, las manos no paran, rasgan, lastiman, arañan, raspan. Los recuerdos vuelven clavándose en su piel, hiriendo y sangrando hasta el amanecer. -Dime ¿qué debo hacer? -Dime ¿a dónde he de correr? Vueltas una vez más, los recuerdos comienzan a explotar, las manos siguen tocando sin parar y ella... oh ella tumbada queda ya. El pecho comprimido, la respiración irregular, rezando por desperar. La noche acaba ya, las manos ya no están, lo...

Soñando contigo - MICROCUENTOS

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Despierto sola en la cama del hostal donde me estoy hospedando, es interesante como es que estando tan rodeada de gente me encuentre tan sola, simplemente sola, pensando en una sola cosa: tú. Mi cuerpo tiembla, mi respiración se agita y cada parte de mi ser grita tu nombre tan fuerte que temo despertar a los vecinos. Me giro quedando de espaldas mirando el techo, vaya vacío; de nuevo mi cuerpo te grita, suplica tu presencia tal y como la primera vez que estuve entre tus brazos. Mis manos se mueven solas mientras mi mente me traiciona recordando justo el primer día en que estuve contigo. Estaba asustada, agitada y mirando cada movimiento que tu hacías y, al parecer, estabas tan asustado como yo. Las primeras veces son importantes y vaya que ahora lo comprendo. Cierro los ojos, mis manos recorren mis senos bajando por mi estómago, eres tú quien me toca, quien recorre mi piel erizada y hace que de mi boca salga aquel sutil jadeo. Lo recuerdo bien, sentados en la sala, mirando...